El movimiento "Skin head" llevado al límite.

¡No me podía creer lo que estaba pasando, era increíble!
Al salir del metro, en la estación más cercana a mi casa, mientras iniciaba mi paseo pensando en mis cosas, noté un golpe en mi hombro y un “¡Eh, tú! Muy autoritario.
Al girarme no divisé nada, pero al bajar un poco la cabeza, vi a un niño (niñato para ser exactos) de unos catorce años con una planta que recordaba mucho a la de los “skin heads” pero no dejaba de ser un burdo intento.
El diálogo fue corto, pero muy intenso. En cuanto giré la cabeza me saludó diciéndome: “Dame todo lo que lleves.” Debido a que su edad no debía superar los catorce años, y su estatura era un poco deplorable, no pude evitar el dibujar una sonrisa de admiración en mi triste cara, igual que tampoco pude evitar el decirle: “¿Pero qué me estás contando?” Su contestación a dicha pregunta fue: “Pues ya lo has oído, que me des todo lo que lleves.” En ese momento saqué a relucir me jerga y tono Santacolomino, : “¿Pero qué dices niñato?”, éste, impasible, volvió a repetirme la misma frase. Os juro que me dieron ganas de pegarle con la libreta que portaba en mi mano en su ahuevada cabecita, acompañando con un solemne: “¡Toooooooooooonto!”, pero en vez de rebajarme hasta su nivel (porque hubiera tenido que agacharme veinte o treinta centímetros) y cansado ya de ese estúpido ¿diálogo?, diálogo, le contesté: “Pues va a ser que no.” Seguí mi camino, siempre sin retirar esa sonrisilla de sorpresa que todavía se encontraba instalada en mi cara.
Lo cierto es que a veces, si paras a pensar, retrocedes un poco en el tiempo, y recuerdas tu “época” de los catorce, quince años, que tampoco es tan lejana, te das cuenta de cómo cambian las cosas en tan poco tiempo, es más, me atrevo a decir que, nadie que yo conozca, de mi “generación”, con esa edad osaba cometer semejante imprudencia, y no es porque yo me considere Hulk, ni Batman, Rambo o Spiderman, pero le podría haber costado un buen palo.
No sé chicos, ¡reflexionad!
Buenas noches y hasta mañana.
Al salir del metro, en la estación más cercana a mi casa, mientras iniciaba mi paseo pensando en mis cosas, noté un golpe en mi hombro y un “¡Eh, tú! Muy autoritario.
Al girarme no divisé nada, pero al bajar un poco la cabeza, vi a un niño (niñato para ser exactos) de unos catorce años con una planta que recordaba mucho a la de los “skin heads” pero no dejaba de ser un burdo intento.
El diálogo fue corto, pero muy intenso. En cuanto giré la cabeza me saludó diciéndome: “Dame todo lo que lleves.” Debido a que su edad no debía superar los catorce años, y su estatura era un poco deplorable, no pude evitar el dibujar una sonrisa de admiración en mi triste cara, igual que tampoco pude evitar el decirle: “¿Pero qué me estás contando?” Su contestación a dicha pregunta fue: “Pues ya lo has oído, que me des todo lo que lleves.” En ese momento saqué a relucir me jerga y tono Santacolomino, : “¿Pero qué dices niñato?”, éste, impasible, volvió a repetirme la misma frase. Os juro que me dieron ganas de pegarle con la libreta que portaba en mi mano en su ahuevada cabecita, acompañando con un solemne: “¡Toooooooooooonto!”, pero en vez de rebajarme hasta su nivel (porque hubiera tenido que agacharme veinte o treinta centímetros) y cansado ya de ese estúpido ¿diálogo?, diálogo, le contesté: “Pues va a ser que no.” Seguí mi camino, siempre sin retirar esa sonrisilla de sorpresa que todavía se encontraba instalada en mi cara.
Lo cierto es que a veces, si paras a pensar, retrocedes un poco en el tiempo, y recuerdas tu “época” de los catorce, quince años, que tampoco es tan lejana, te das cuenta de cómo cambian las cosas en tan poco tiempo, es más, me atrevo a decir que, nadie que yo conozca, de mi “generación”, con esa edad osaba cometer semejante imprudencia, y no es porque yo me considere Hulk, ni Batman, Rambo o Spiderman, pero le podría haber costado un buen palo.
No sé chicos, ¡reflexionad!
Buenas noches y hasta mañana.


1 Comments:
¡¡¡Eres mi ídolo, chico Prieto!!! ¿Es un rayo? ¿Es un trueno? ¡¡¡No!!! ¡¡¡¡Es Prietoman, el terror de los esquinetes!!!! (¿O era espinetes?)
Stallone, amenaza con regresar a las pantallas. ¿Será para protagonizar tus aventuras? Uf, ya no vivo.
Un abrazo.
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